• by CBC
  • 27/06/2020
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¿QUÉ ES LA LIPOSUCCIÓN?

¿Qué es una liposucción? A pesar de ser un procedimiento aparecido a finales de los años 70 del siglo XX y que ha experimentado una sorprendente evolución tanto en su técnica como en los dispositivos usados, puede que haya todavía quien no tenga claro en qué consiste.

El término “liposucción” significa “aspiración de grasa”. Otros términos menos frecuentes que describen el mismo procedimiento son lipectomía por aspiración, lipectomía por succión o lipoaspiración.

Consiste básicamente en eliminar el tejido adiposo en determinadas localizaciones del cuerpo mediante la aspiración del mismo a través de la inserción de una cánula conectada a un aspirador. Generalmente se lleva a cabo marcando previamente las zonas sobre las que se va a actuar, se realiza una pequeña incisión por donde se inserta una cánula a través de la cual se inyecta una mezcla de suero fisiológico, anestésico y fármacos que contraen los vasos sanguíneos. Todo ello va encaminado a disminuir las molestias y el sangrado, además de facilitar el desprendimiento del tejido graso para posteriormente poderlo aspirar con más facilidad. Es un procedimiento que se realiza en quirófano y con anestesia local o general dependiendo de la extensión de la zona a tratar.

¿QUÉ TIPOS DE LIPOSUCCIÓN EXISTEN?

En los últimos años, la aplicación de diferentes tecnologías ha permitido a la técnica básica de la liposucción mejorar enormemente sus resultados. Así, podemos clasificar los distintos tipos en:

  • LIPOSUCCCIÓN TUMESCENTE: Basada en la inyección previa en la zona a aspirar de una gran cantidad de solución muy diluida de anestésicos y fármacos vasoconstrictores, haciendo que el tejido graso se vuelva inflamado y firme (tumescente). Con ello, se consigue una anestesia local que permite a veces evitar la anestesia general o la sedación y además disminuir el posible sangrado. Sobre esta técnica, que podríamos decir que es la básica, se han desarrollado una serie de modificaciones que se centran fundamentalmente en aplicar además una energía que permita no sólo facilitar la aspiración del tejido graso, sino la regeneración y el remodelado del tejido conjuntivo que sirve de sostén a la piel y los vasos sanguíneos. Desde un punto de vista más o menos cronológico, estas técnicas son las siguientes.
  • LIPOSUCCIÓN ASISTIDA POR LASER: La energía que se aplica previamente es laser a través de una cánula especial.
  • LIPOSUCCIÓN ASISTIDA POR RADIOFRECUENCIA: Existen varias modalidades en función de la extensión de la zona a tratar: BodyTite y FaceTite.
  • LIPOSUCCIÓN ASISTIDA POR ULTRASONIDOS: La técnica más innovadora hasta el momento en este grupo es la llamada Lipovaser.

¿ES LO MISMO LIPOSUCCIÓN QUE LIPOESCULTURA?

No. No es lo mismo. Aunque ambos términos suponen la eliminación de tejido graso subcutáneo, la lipoescultura va un paso más allá con la aplicación de energías que suponen además un estímulo para la regeneración y el remodelado del tejido conjuntivo sobre el que se apoya la piel, haciendo que ésta recupere un aspecto más firme y juvenil. En definitiva, no sólo se elimina tejido graso sino que se evita la flaccidez cutánea.

¿EN QUÉ ZONAS DEL CUERPO PUEDE REALIZARSE UNA LIPOSUCCIÓN?

La gran variabilidad de técnicas y dispositivos actuales para realizar este procedimiento permite actuar en zonas corporales amplias como el abdomen, los glúteos, las caderas o los muslos, como otro más limitados como los brazos, las pantorrillas, las rodillas, los pómulos o la papada.

¿ES NECESARIA ALGÚN TIPO DE PREPARACIÓN PREVIA A LA LIPOSUCCIÓN?

Como en cualquier intervención quirúrgica, es importante evitar ciertas circunstancias que puedan condicionar que el postoperatorio inmediato como los resultados finales presenten complicaciones.

Ya desde el principio es importante dejar claro que el principal factor para que la evolución de la intervención, así como de la cicatrización de las incisiones sean óptimos es el abandono del hábito de fumar. El tabaco, además de constituir por sí solo un factor de riesgo de multitud de enfermedades mortales, condiciona una peor cicatrización, de forma que la mayoría de las reintervenciones que se hacen tras cualquiera de estos procedimientos se realizan en pacientes que no han sido capaces de dejar de fumar al menos dos o tres meses antes y/o que han retomado el hábito inmediatamente después. Por tanto, es importante tener en cuenta que si se está planteando una liposucción y fuma, éste es el mejor momento para abandonar un hábito que sólo le va a deparar problemas de salud.

Aunque pueda parecer paradójico, otra de las intervenciones muy importantes de cara a una próxima liposucción es perder peso. Hay que tener en cuenta que la liposucción y la lipoescultura son procedimientos encaminados a eliminar acúmulos localizados de grasa que con mucha frecuencia no desaparecen completamente al realizar una adecuada intervención dietética y de ejercicio físico para perder peso. Por ello, y además para reducir los riesgos derivados de toda intervención quirúrgica, se recomienda dejarse asesorar por especialistas en Nutrición y Dietética: (enlazar con Nutrición y dietética) En CBC Surgery Institute contamos con un Departamento altamente formado para dicho asesoramiento, tanto antes como después de la intervención.

Otro aspecto muy importante es la presencia de patologías previas o la toma de determinados fármacos. Si se padece enfermedades como hipertensión, diabetes, problemas respiratorios, etc. y/o se toma medicación como aspirina, anticoagulantes o antiinflamatorios, es fundamental que estén perfectamente controlados y que se comuniquen al equipo médico encargado de la intervención, de esa forma, se evitan posibles complicaciones.

¿CÓMO ES LA RECUPERACIÓN TRAS UNA LIPOSUCCIÓN?

En el postoperatorio inmediato (2-3 días), la principal molestia es el dolor que se controla perfectamente con analgésicos, así como posibles hematomas que se van reabsorbiendo en los 2-3 semanas posteriores, de forma que, generalmente, a partir del tercer día las molestias han disminuido considerablemente y permiten retomar una actividad prácticamente normal. En general, un periodo de reposo relativo de 2-3 días es suficiente.

Es fundamental el uso de material de compresión sobre la zona tratada, que no debe retirarse en ningún momento al menos durante los primeros 4-5 días. Después de este periodo sí puede retirarse momentáneamente durante la higiene personal.

En CBC Surgery Institute todo este proceso de recuperación es supervisado por el equipo médico y de enfermería en consultas sucesivas tras la intervención.

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